BambúConstrucción

CONSTRUCCIÓN CON BAMBÚ III

Continuamos con los artículos de divulgación sobre este material vegetal prácticamente desconocido en nuestro país.
En los siquientes enlaces puedes repasar las anteriores publicaciones de iniciación a la construcción con bambú.
PARTE I
PARTE II

ALMACENAMIENTO.

Espacio de almacenamiento. Fuente: Lucila Aguilar y Bolívar Epigmenio García.
Como ya se especificó en la PARTE II, en la sección del secado, es fundamental que las piezas de bambú mantengan unas condiciones óptimas de temperatura y humedad para no dañar sus características resistentes y estéticas. Los espacios de almacenaje deben estar cubiertos, para proteger los rollizos de las inclemencias meteorológicas y a su vez abiertos, sin elementos que impidan el flujo del aire. Esta ventilación natural se fomenta disponiendo separadores entre las piezas acopiadas e implementando aberturas o huecos a diferentes alturas y en distintas direcciones del espacio, originando así la ventilación cruzada por diferencia de presión, tiro térmico, o aprovechamiento de los vientos dominantes de la zona.
Para mejorar su fase de distribución, su comercialización, en el trabajo de almacenamiento se efectúa la clasificación de las cañas, de tal manera que estos se almacenan en diferentes grupos en función de su grado de calidad: A, B o C.
Clasificación de almacenamiento. Fuente: Lucila Aguilar y Bolívar Epigmenio García.
Los rollizos defectuosos o dañados se destinarán a otro uso no estructural, aprovechando la mayor parte del material. Los restos de corte y las astillas se suelen utilizar para producción de pellets y/o biomasa. Aunque en la actualidad, las nuevas tecnologías implementadas en los procesos industriales permiten usarlos para la elaboración de productos derivados como por ejemplo: los tableros aglomerados de bambú, los tableros de fibras (DM, MDF o HDF), los tableros de virutas orientadas (OSB) o los tableros de bambú-cemento, entre otros.

CLASIFICACIÓN.

El método de clasificación del bambú es visual, es una de las opciones que también se usa con la madera.
El primer paso consiste en preparar una superficie nivelada con tres culmos, equidistantes, paralelos. Después, se colocan los culmos a clasificar, en sentido perpendicular, sobre esta cama, no deben estar en contacto unos con otros. Se realiza una observación global e individual de los culmos descartándolos o separándolos en grados para finalmente, en el almacén, subclasificarlos por diámetro.
Método visual de clasificación. Fuente: Lucila Aguilar y Bolívar Epigmenio García.
La clasificación del bambú se divide en tres grupos, según la calidad del culmo, la cual se determina por su longitud, diámetro, rectitud y estado físico. Para proceder a realizar esta clasificación es fundamental que el material tenga una humedad del 15-17%.
Clasificación del bambú. Fuente: Stamm, J.,Tesfaye, M. & Girma,H. (2014). Construction manual with bamboo.
No se incluyen en esta clasificación los culmos que estén:
Verdes, aunque cuidado, existen especies que presentan un aspecto exterior verdoso, aun estando completamente secas.
– Con plagas y hongos.
Aplastados o con rajas de más de dos entrenudos. Dependiendo del uso y del grado de exposición al que vaya a estar sometida cada pieza, podrían incluso descartarse piezas que presenten rajas de menor dimensión (es decir, de un entrenudo o menor).  Por ejemplo, pilares de una zona porticada que estén en “clases de uso 3, 4 y 5 (de acuerdo con la normativa UNE EN 335:2013 utilizada en madera)” sometidos a ambientes con alto grado de humedad relativa o en contacto con agua serían piezas susceptibles de pudrición derivada de la presencia de hongos y/o del ataque por parte de insectos xilófagos.
– Con diámetro y pared menor a 8 cm y 8 mm, respectivamente. No obstante, dependiendo del uso concreto que vayan a tener estas cañas de bambú, como material de construcción de entidad no estructural, pueden servir perfectamente con dimensiones menores.
– Con plantas menores de 4 años de edad, aunque existen matices dependiendo de su especie y su uso final.
Lo recomendable es cortar las cañas entre el 4º y 6º año de edad, pero la verdad es que si quieres cañas más flexibles para hacer arcos, cúpulas o bóvedas o elementos con pequeñas solicitudes estructurales, se podría emplear cañas jóvenes, con mayor contenido de celulosa y en consecuencia menor cabida de lignina. En cambio, si se desea una caña muy rígida y resistentes, se utilizaría una de 6º año puesto que ya ha completado su proceso de lignificación. Sin embargo, debemos tener en cuenta que cuanto más joven es la caña también posee menor durabilidad en todos los sentidos, es más susceptible de ser atacada por agentes bióticos, como ocurre en la madera con la diferencia entre la albura y el duramen.
Para facilitar y agilizar el transporte y almacenamiento se seleccionan las cañas en función de su uso, requerimientos del proyecto, su anatomía y su longitud y diámetro. Los productores y/o distribuidores identifican estas características, para no mezclar rollizos, mediante una marca de pintura de un color concreto.

CONTROL DE CALIDAD.

Como ya sabemos por la madera, los materiales de origen natural poseen características particulares que dependen de su edad, de su especie y de posibles mecanizados. Para conocer si disponemos de la materia prima adecuada, apta para la construcción, deberemos controlar la calidad del bambú, de las cañas o rollizos, con los siguientes criterios generales:
– Edad: Entre 4 y 6 años, poseen mayor dureza y resistencia debido a su avanzado o completo proceso de lignificación y endurecimiento de las fibras de la planta. Las cañas maduras presentan un corte transversal liso, bastante uniforme. Al contrario de lo que sucede con la madera, zona interior o duramen, en el bambú la mayor concentración de las fibras se localiza en el perímetro exterior.
– Preservación e inmunización: Para evitar ataques de agentes xilófagos y mantener su durabilidad será recomendable realizar la inmersión en pentaborato 5% de concentración en una disolución de agua, una técnica de protección anteriormente comentada. El control de esta práctica lo obtendremos con un certificado del proveedor del bambú.
– Dimensiones: Disponer de piezas, para uso estructural, con un diámetro mínimo de 8 cm. Si su utilización carece de importancia de soporte o premia otras cualidades como su ductilidad o elasticidad, no se necesita trabajar con estos diámetros más “grandes” y se podrá emplear cañas de dimensión menor.
– Humedad: Es importante no sobrepasar el contenido de humedad de un 17% para evitar el ataque de hongos, evitar uniones débiles, futuras fendas y para mantener una adecuada resistencia del material.
– Blanqueamiento: Con el objetivo de aumentar su valor comercial, mejorando su acabado estético, es aconsejable que presente un color homogéneo.
En cualquier caso, todo el proceso de aprovechamiento y manejo de las cañas debe de estar sometido a un estricto control de calidad que deberá de estar debidamente certificado por parte del productor y del proveedor del material.
A través de este sistema de control podremos garantizar que las piezas se encuentran en correcto estado, y que son aptas para su uso en aplicaciones constructivas. La empresa suministradora deberá aportarnos, por tanto, una ficha técnica que indique de manera detallada las condiciones en las que se ha llevado a cabo este proceso y la duración de cada una de sus etapas.
Con este artículo finalizamos la introducción a la construcción con bambú. En la próxima publicación profundizaremos en los productos derivados del bambú y en las diferentes uniones constructivas con este material.
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AGRADECIMIENTOS
Jaime Baladrón Laborda. Arquitecto especializado en Construcción y Sostenibilidad.
Muchas gracias.

Toca Madera · Irene Jimeno

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS 
Aguilar L. (2018) Lucila Aguilar Arquitectos para UUMBAL Agroforestal. Manual para la construcción con Bambú.
Hidalgo, O. (2003). The plant. En Bamboo the gift of the gods. Colombia: Oscar Hidalgo.
Minke G. (2010). Manual de construcción con Bambú. Cali, Colombia: Merlín.
Hidalgo O. (s.f.). Manual de construcción con bambú guadua. Colombia: Estudios Técnicos Colombianos Ltda.
Stamm, J.,Tesfaye, M. & Girma,H. . (2014). Construction manual with bamboo. Addis Ababa Ethiopia: Denamo Addissie.
Kenya Forestry Research Institute. (2012). Bamboo Harvesting and Preservation. Bambú Training Manual , 1, 38.
Bambuterra. (s.f.). Ventajas del bambú. Catálogo de proyectos 2015, 2015, p.5.
Bambú export. (s.f.). Procesos. Recuperado el 20 de junio de 2017, de Bambú export, Bambú ecuatoriano de exportación. http://www.bambuexport.com.ec/quienes-somos/
Bambumex.(s.f.). Uniones. 15 de Junio de 2017, de BAMBUMEX. https://bambumex.wordpress.com/introduccion/

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