ConstrucciónExpuesta al exterior

SOL Y AGUA

¿ Cuántas veces has escuchado que no es recomendable utilizar madera al exterior ?

La madera expuesta a la intemperie genera muchas inseguridades y miedos.
El sol y el agua son agentes atmosféricos que actúan de forma combinada sobre la madera, aunque su ataque es lento, aproximadamente 1-13 mm por siglo.
Una de las principales causas del deterioro superficial de la madera, se produce por los cambios rápidos del contenido de humedad en la capa externa. Estos cambios de humedad en la pieza están influenciados por la cantidad de radiación solar, la intensidad de la lluvia, del viento y del grado de exposición.
La diferencia de humedad entre el interior y la superficie de la pieza, provoca un estado de tensiones que tiende a hinchar, ocasionando curvaturas, alabeos y fendas. La aparición de fendas también está relacionada con la especie de la madera utilizada, dependiendo de si posee un coeficiente de contracción elevado o no.
La radiación solar actúa principalmente a través de los rayos ultravioletas e infrarrojos. Los ultravioletas actúan en la superficie de la madera provocando un cambio de coloración; se oscurece pasando de color marrón a grisáceo, degradando los componentes de la madera comenzando por la lignina.

Los infrarrojos degradan indirectamente. Por el calentamiento superficial generan la aparición de fendas en la cara expuesta y la posible subida de resinas a la superficie.
El agua de lluvia elimina por erosión los restos degradados por el sol, quedando fija la celulosa, la cual caracteriza a la madera con ese color blanquecino.
Las células externas pueden cubrirse de mohos, alimentados de la humedad de la madera y de los restos de la fotodegradación, cambiando el coloración de la superficie de la madera a grisácea o negruzca.

La madera sin protección tanto natural como artificial absorbe por capilaridad el agua de lluvia, al igual que el vapor de agua.
Por ello, la utilización de madera en proyectos al exterior se puede realizar siempre que se tenga en cuenta la especie de la madera y el lugar del proyecto, en cuanto al clima y a la orientación. La madera utilizada al exterior necesita un diseño constructivo óptimo, como se hablo en post anteriores, además de una posible protección artificial, o una elección adecuada del tipo de madera en relación al clima al cual vaya a estar expuesta, resistiendo de forma natural el ataque de los agentes atmosféricos.
Muchas gracias.

Toca Madera·Irene

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS.

VV.AA. (2014). Guía de la madera(II). Productos básicos y carpintería. Ed. AITIM, Madrid.

Arriaga, F., Peraza, F., Esteban, M., Íñiguez-González, G., Bobadilla, I. y García, F. (2002). Intervención en estructuras de madera. Ed. AITIM, Madrid.

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